Una llamada en plena pandemia
Corría el año 2020. Estábamos todavía en pandemia cuando entró una llamada: nos invitaban a cotizar la fabricación y montaje de una estructura metálica — 180 metros lineales de barrera contra viento, con torres, todo sandblasteado y galvanizado.
Éramos muy conscientes de la volatilidad del precio del acero en ese momento. Por eso no mandamos "un precio": armamos una cotización ordenada y juiciosa, con cada actividad como ítem independiente — material, fabricación, transporte, sandblasting y galvanizado — y con el peso de la estructura amarrado a la NTC 5832. Detrás de esa oferta estaba nuestra experiencia, nuestro cotizador, los preceptos técnicos de fabricación, principios de lean manufacturing y dos aliados excepcionales: Gavar SAS en sandblasting y Polyuprotec en galvanizado.
Logramos ofrecer un muy buen precio. Ganamos el proyecto. Y aun teniendo diferencias con algunos términos del contrato, arrancamos. En ese momento ESTRUCENG contaba con un equipo de ensueño: colaboradores con muchísima experiencia, una unión especial y — lo decimos con gratitud — la mano de Dios acompañándonos. Se notó.
Una obra donde todo cazó
La fabricación y el montaje salieron como pocas veces se ve. Los prearmes de las torres en el piso y su posterior izaje fueron perfectos. En obra todo cazó: no se agrandó un solo hueco, no se abrió uno nuevo, no se prendió un equipo de oxicorte para "arreglar" nada. El cliente estaba impresionado — en toda su experiencia, lo normal en un montaje era ver el oxicorte corrigiendo huecos. Aquí no hizo falta. Topografía y cimentación de los 180 metros lineales, impecables.
Ese resultado no fue suerte: fue control dimensional, formatos diligenciados en taller y trazabilidad de cada pieza.
Y entonces llegaron los momentos difíciles
Mientras la obra avanzaba, el acero se disparó:
El precio al que comprábamos el acero subió más del 140% en menos de un año.
Nosotros no nos quedamos callados: enviábamos informes quincenales al cliente donde documentábamos cada variación del precio. Cada compra de acero le constaba. Providencialmente, en esa época entró la obligación de factura electrónica, y el cliente debía aprobar cada entrega — otra capa más de evidencia.
Cuando el presupuesto no alcanzó — con el proyecto ya prácticamente terminado — vino la reclamación: el cliente exigía que termináramos al precio contratado, con el acero valorado a $3.000/kg, cuando ya pasaba de $7.200. Llegaron los abogados. Llegaron los peritos. Nos inspeccionaron todo. Pretendieron incluso desconocer el peso de la estructura calculado según NTC 5832 y pagar el material por báscula caminera.
El día que la carpeta habló por nosotros
El perito técnico revisó todo… y avaló todo lo que hicimos, porque todo estaba bien hecho. Nuestro propio abogado se sorprendió: no solo teníamos los informes quincenales — teníamos un dossier de calidad completo:
- Certificados de calidad de todos los materiales, compra por compra.
- Certificación de la soldadura y de todos los elementos de aporte.
- Certificados de inspección del sandblasting (gracias, Gavar SAS).
- Certificados de material y de calidad del galvanizado (gracias, Polyuprotec).
- Peso de la estructura soportado en NTC 5832, no en opiniones.
- Informes quincenales + facturas electrónicas aprobadas por el propio cliente.
Todo se cumplió desde lo técnico y había trazabilidad de principio a fin. Eso nos salvó de un problema enorme — y salvó la continuidad de la empresa.
Lo que haríamos igual (y lo que tú puedes copiar)
- Cotiza por ítems separados — material, fabricación, transporte, acabados — para que la variación de uno no contamine todo el contrato. Y presupuesta también la inspección.
- Amarra el peso a la NTC 5832 desde la oferta. La báscula caminera no es criterio contractual de pago.
- Informa por escrito y con frecuencia fija. Nuestros informes quincenales documentando el precio del acero fueron oro ante el perito.
- Exige certificados a tus proveedores y archívalos por proyecto. Un buen proveedor te entrega el certificado sin que se lo ruegues — elige de esos.
- Arma el dossier durante la obra, no al final. Al final es imposible reconstruir lo que no se registró.
Esa carpeta hoy es un software.
De esa experiencia nació nuestro Sistema de Control de Calidad: 13 formatos de inspección en línea conforme a NSR-10, NTC 5832, AWS D1.1 y RCSC, certificados organizados por proyecto y dossier en PDF. Desde $50.000 COP por proyecto — mucho más barato que un pleito.
Historia real de un proyecto ejecutado por ESTRUCENG SAS entre 2020 y 2021. Se omite el nombre del cliente por respeto y confidencialidad. Los precios corresponden al mercado colombiano de la época.